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Fernando Olmeda y Jesús Marchamalo

 

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Jesús Marchamalo además de periodista y escritor, tiene una larguísima experiencia en los medios de comunicación, especialmente en lo que se refiere a esta Casa, a la que ha estado vinculado durante dos décadas. Tanto en Radio Nacional como en Televisión Española, ha trabajado como guionista y creador y director de contenidos.  Su trabajo ha merecido galardones como el Premio Internacional de Radio, Montecarlo, 1991; Premio Internacional de Radio URTI, París 1990; Premio ICARO de Periodismo, 1989; p el Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes, 1999. Y, además, es autor de obras como La tienda de las palabras, Tocar los libros, las bibliotecas perdidas y recientemente Kafka con sombrero.

Frente a él, en este juego de mariposas que aletean y grados de separación: Fernando Olmeda, otro periodista, un clásico de la tele, director y guionista de documentales y escritor.  Ganó el premio Ateneo Ciudad de Valladolid con Contraseñas íntimas, su primera novela, pero es autor también de una segunda: A seis pasos de ti, que se suman a sus libros Españoles de oro. Deportistas que hicieron historia en un siglo de olimpismo en España; Gyenes. El fotógrafo del optimismo; El Valle de los Caídos. Una memoria de España; Gerda Taro. Fotógrafa de guerra; El látigo y la pluma. Homosexuales en la España de Franco o Españoles de oro. Cien años de medallas olímpicas.

 

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    Serendipia (Desaprendiendo) – Viaje al centro de la noche

    Al plantear cualquier viaje (Ítaca siempre en el horizonte) además de pedir, como recomendaba Kavafis, que nuestro camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias, hay quienes añadimos una palabra de connotaciones mágicas: serendipia.

    Dicen que el término, recogido de maneras distintas y en distintas épocas, debe su nombre a un relato tradicional titulado “Los tres príncipes de Serendip“, nombre persa de la isla de Ceilán, de donde salieron tres eruditos príncipes puestos a prueba por su padre, quien les había enviado a tierras extranjeras para conocer mundo.

    Ya en la introducción del cuento, el discípulo pregunta  al maestro si es bueno para el sabio demostrar su inteligencia, a lo que este contesta:

    “A veces puede ser bueno y honorable permitir que los hombres te rindan honores. Otras, puede acarrearle al sabio multitud de desgracias, como les sucedió a los tres Príncipes de Serendip, a los que pudo su soberbia y casi les hace encontrar la muerte en Kandahar”.

     

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    He aquí lo que sucedió:

    Los príncipes, en su viaje, habían encontrado a un comerciante que había perdido a su camello. Observando detenidamente unos cuantos indicios, los hermanos dedujeron que el camello era tuerto y cojo, le faltaba un diente, llevaba una carga de mantequilla y miel y era conducido por una mujer embarazada, que resultó ser la mujer del mercader. El propietario del camello, convencido de que sólo los ladrones podían saber esa información, denunció a los príncipes, que fueron arrestados por los soldados y condenados a muerte. Al final, y tras una serie de casualidades, se deshace el entuerto. Aparecen la mujer y el camello y, tras explicar con detalle al Sha persa cómo habían llegado a sus conclusiones, los príncipes son nombrados ministros.

     

    En ” Los tres príncipes de Serendip”, la sabiduría tiene su premio, aunque para disfrutarlo haya que manejarla con mesura y humildad, desaprendiendo.

     

    * Del programa de RNE Viaje al centro de la noche. La música pertenece al nuevo disco de la turca Olcay Bayir, Neva/Harmony. El tema es Jarnana

    Viaje al centro de la noche

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      Como exploradores – Viaje al centro de la noche

      Para aprender a viajar como un gran explorador, nada como acercarse a alguien que ya lo es.

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      Se llama Antonio Aguilar. Nació en Teruel. Comenzó a viajar siendo un niño, en las vacaciones con sus padres, primero por España y luego por el Sur de Francia. Nos lo cuenta en la introducción a su blog, en el que añade que tenía “una curiosidad enorme por saber qué había en la habitación contigua, en la casa del vecino, en el pueblo de al lado, al otro lado del muro…”

      Ahora suele viajar solo, nos cuenta también: porque el viaje le da “consciencia, casi física, de una pequeña pero nueva” parte de sí.  Y con “poco peso en la espalda y un presupuesto irrisorio”, en sus propias palabras, ha recorrido Cachemira, Senegal, los valles sagrados del alto Himalaya, los bosques fronterizos de Laos-China, Mauritania, Tíbet, Irak… Y ha escuchado preguntas tan expresivas y descriptivas como las que leemos en una de sus últimas entradas: “¿En tu país hay animales como aquí? ¿Y estrellas? ¿Cómo coméis? ¿Y sois todos blancos? ¿Y si habláis tan raro cómo os entendéis?”

      Le pido que me cuente algo más sobre sí mismo y me dice desde China  (donde está ahora, tras catorce meses de viaje por Asia, procurando estudiar las tradiciones antiguas de este país) que puedo añadir que ha: ” convivido  con tribus, guerrilleros, anacoretas…vivido en monasterios en el Himalaya o tekkés del desierto. Que me intereso por las corrientes místicas de cualquier cultura y por las antiguas escuelas de enseñanza. Y que suelo viajar con pocos medios (una vez uní Marruecos con Tombuctú con menos de cinco euros, por si vale la anécdota).

      El blog se llama Historias de nuestro planeta y tiene su versión en Facebook. Para que luego digan que no sirven de nada los documentales de viajes de La 2.

      Viaje al centro de la noche.RNE
      Viajamos como exploradores (1)

       

       

      “(…) Entre la incomodidad de la especie de cama en que dormía, y los tantos pensamientos en que me hallaba, tardé en que Morfeo me ganase la batalla. Lejos quedan los tiempos románticos en que los exploradores descubrían nuevas etnias, comunicándolos luego en los altos clubes de las capitales europeas, pero me cuestionaba qué es lo que buscamos con todo esto. Distante me hallo de hacer un análisis serio y detallado como el de Claude Lévi-Strauss del impacto cultural que acaba produciendo la mezcla de culturas, pero no dejo de preguntarme si es un mero afán de aventura, curiosidad, protagonismo, la ambición humana de tratar de comprender y explicarlo todo, o qué otra razón que puede que aquel baobab mágico tuviera la suerte de comunicar, la que nos mueve a seguir queriendo llegar hasta la última casa de este planeta, al último hogar, la última diéresis de un idioma o tipos de deidades divinizadas sobre el globo. Sería hipócrita reconocer que no siento un enorme interés por todas ellas pero ¿no son, acaso, más felices los habitantes de la tribu que hace poco se descubrió en la Amazonía, y que con flechas y cerbatanas repelían al helicóptero que les sobrevolaba, sin todo lo que el contacto con nosotros les puede acarrear?”

      Antonio Aguilar.

      historiasdenuestroplaneta.com

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        Con humor- Viaje al centro de la noche

        Han pasado tres días del atentado de París y aunque hemos tenido tiempo para reflexionar, intercambiar opiniones, apelar a las conciencias, al respeto y la solidaridad, aún estamos todos conmocionados. Demasiado duro, demasiado cerca, demasiado esperado, demasiado difícil.

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        En el blog de la redacción de Letras Libres se recordaba:”El día 12 de marzo de 2004, horas después del atentado islamista de Atocha donde murieron 191 personas, el escritor Félix Romeo envió un correo electrónico a sus amigos con estas palabras de Salman Rushdie, un escritor que ha sufrido la persecución del fanatismo religioso: “para demostrar que el fundamentalista se equivoca, tenemos que saber primero que se equivoca. Tenemos que estar de acuerdo en qué es lo que importa: besarse en público, los bocadillos de jamón, la divergencia de opiniones, la última moda, la literatura, la generosidad, el agua, una distribución más justa de los recursos mundiales, las películas, la música, la libertad de pensamiento, la belleza, el amorEsas serán nuestras armas”. Letras libres lo titulaba La libertad de expresión no es negociable.

        En marzo de 2012, el escritor Javier Rodríguez Marcos escribía sobre la última novela de Romeo, la póstuma Noche de los enamorados: “Más que un ser humano, Félix Romeo parecía a veces un sistema solar, alguien capaz de presentarte gente por teléfono” y, continuaba, jugando con una de las frases del autor zaragozano “Tal vez por eso ahora hay tanto planeta fuera de la órbita. Tal vez por eso el invierno está siendo tan raro. “ Félix Romeo era un escritor, crítico, traductor, agitador cultural y comunicador que adoraba el cómic tanto como “besarse en público, los bocadillos de jamón, la divergencia de opiniones, la última moda, la literatura, la generosidad, el agua, una distribución más justa de los recursos mundiales, las películas, la música, la libertad de pensamiento, la belleza, el amor”. Amor y Humor terminan donde empiezan sus nombres: con R de Romeo, Rodríguez Marcos, Rushdie.

        *Del programa de Amaya Prieto en RNE.

        Viaje al centro de la noche. Viajamos con humor.

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          Como Reyes – Viaje al centro de la noche

          ¿ Se acuerdan de los ejercicios para alcanzar la serenidad del alma que Keisuke Matsumoto recogía en un libro titulado en España Manual de un monje budista para liberarse del ruido del mundo?

          Hoy Viajamos como reyes…Y, para hacerlo, aspiramos a:

          Recuperar la tranquilidad de espíritu, no dejando aflorar el ruido interior y abstrayéndose del exterior, permitiendo que la tranquilidad interior haga que nuestra vida mejore.

          Calmar un ánimo inquieto recuperando el silencio, los paseos que hacen que nuestra alma se sosiegue, renunciando de forma consciente a la sobreexposición a la información y al tormento de las preguntas sin respuesta.

          Pensar de forma autónoma, ver las cosas sin prejuicios, no apegarnos a las cosas materiales, eliminar los círculos viciosos.

          Dejar de imitar a los demás, buscar nuestro propio camino, aspirar a la armonía y respetar nuestra red de relaciones interconectadas, buscando vivirlas con serenidad apreciando las cinco notas bellísimas que son escuchadas en el Paraíso de la tierra pura, cuando sopla el viento entre los árboles… Lo hemos aprendido en Manual de un monje budista para liberarse del ruido del mundo.

          Es nuestro Regalo de Reyes.

          IMG_7166 Aquellas pequeñas cosas ( Joan Manuel Serrat y Mercedes Sosa, Serrat, Antología desordenada. Sony Music)

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